En Cantón Las Victorias, durante años, abrir un grifo no siempre garantizaba agua. El crecimiento de la población convirtió el acceso al vital líquido en una preocupación cotidiana para decenas de familias que dependían de un nacimiento proveniente de Santa Catarina Ixtahuacán, un sistema que ya no lograba cubrir la demanda actual. Hoy, esa historia comienza a cambiar.
En el municipio de San Gabriel, Suchitepéquez, autoridades locales y comunitarias inauguraron oficialmente el proyecto de mejoramiento del sistema de agua potable con perforación de pozo en Cantón Las Victorias, una obra valorada en Q1.88 millones que beneficiará directamente a más de mil vecinos del sector.
En el acto participaron la gobernadora departamental de Suchitepéquez,
Mariana Enriquez ; el alcalde municipal de San Gabriel, Aurelio Ceballos Sacayon; líderes comunitarios y vecinos del cantón, quienes expresaron su satisfacción por una obra que durante años fue una de las principales demandas de la comunidad.
El proyecto incluyó la perforación de un pozo, construcción de tanque elevado, línea de conducción, sistema de bombeo, equipo clorador, caseta de control y conexión a la red de distribución existente, infraestructura que permitirá garantizar un servicio más estable, seguro y eficiente para la población.
Durante su intervención, el alcalde Aurelio Ceballos agradeció el acompañamiento de la gobernadora departamental y el respaldo brindado para que la obra pudiera concretarse, destacando que el acceso al agua potable representa dignidad y desarrollo para las familias del municipio.
Por su parte, la gobernadora
Mariana Enriquez señaló que este tipo de proyectos reflejan un cambio en las prioridades del Estado.
“Durante mucho tiempo, comunidades como Las Victorias fueron dejadas al margen del desarrollo. Hoy, con las politicas del presidente Bernardo Arevalo, estamos demostrando que las necesidades de la población vuelven a estar en el centro de las decisiones del gobierno”, expresó.
La gobernadora añadió que el impacto de una obra de agua potable va mucho más allá de la infraestructura.
“Cuando una familia tiene acceso a agua segura, mejora la salud de los niños, disminuyen las enfermedades gastrointestinales, las madres dejan de recorrer largas distancias para conseguir agua y las comunidades pueden concentrarse en crecer, producir y vivir con más dignidad. El agua no es un privilegio; es un derecho y una base fundamental para el desarrollo”, afirmó.
La obra beneficiará a una población proyectada de 1,013 habitantes, en su mayoría residentes rurales del cantón, y busca reducir enfermedades digestivas infecciosas, mejorar la calidad de vida y fortalecer las condiciones para el desarrollo económico local.
Ahora, en Las Victorias, el agua comienza a llegar con más fuerza que nunca. Y con ella, también llega una señal que los vecinos esperaban desde hace años: la de un Estado que finalmente empieza a cumplir.